sábado, 9 de septiembre de 2017

30 días de escribirme: Día 9 - escribí acerca de la primera vez que viste a una persona de la que te enamoraste.

number nine number nine number nine



Vaya, aquí si que puede que sea algo largo, o quizá no, ahí vamos.

Pues hablaré de la primera vez que me enamoré.

2 de junio de 2016.


En ese momento me encontraba en Guadalajara (sí, amo mucho esa ciudad y en algún momento planeo volver por 3ra vez), era mi primer día, así que llegué al hotel a las 8am y era la primera vez en mi vida que yo viajaba solo, no había nadie que me dijera a qué hora dormir, nadie que me dijera a donde ir ni nadie que me hiciera sentir "en casa", tomé una ducha, y fui a un supermercado a comprar comida y cosas así para sobrevivir durante esos 6 días (originalmente 5), después de un planeación sobre qué diablos haría todo ese tiempo, era la 1:30pm, era el momento de verla, por fin, después de mucho tiempo, era lo que más deseaba en ese momento, desde aquella noche de diciembre donde le había prometido que en 2016, ya fuera en junio o diciembre, la vería por fin, como debía de ser, estaba sumamente emocionado, tomé el autobús, en el trayecto escuchaba A Moon Shaped Pool  de Radiohead, el álbum que plasma coincidencialmente todo lo que pasó entre nosotros, más en las canciones Daydreaming, Decks Dark, Glass Eyes, Identikit, Present Tense y True Love Waits
   Llegué algo tarde, eran las 3:30, nos teníamos que ver antes de las 3. Hacía un calor insoportable, al estar acostumbrado a la Ciudad de México, incluso ese día en la ciudad llovía bastante, pero yo estaba a más de 600km de ahí, entonces la llamé y le dije que estaba ahí, lo tomamos como si fuera cualquier cosa, pero es que estábamos súper ansiosos, entonces me dijo que esperara afuera, como siempre yo me hice el que no entendía y daba vueltas por ahí, así que indirectamente me alejé de ahí un poco, así que sale y grita mi nombre, yo miraba hacia otro lado cuando la escuché, entonces cuando noto que está a unos metros detrás de mí, tomo aire y digo "finalmente", volteo y la saludo desde lejos, nos vamos acercando, nos saludamos y nos damos un abrazo un tanto tímido, y me invita a pasar, en el transcurso me quedo mirando fijamente a su ropa, leggins color negro un tanto oscuro, de aquellos que si los llegases a tocar, no notas la diferencia entre la piel y la tela, una simpática playera color verde con estampados y ese cautivamente cabello color rojo, era tan hermoso, deseaba abrazarla de nuevo y oler su cabello, tomar sus manos y pensar "this is the way it should be", pero en fin, entramos y su madre me recibió de una muy linda manera y platicamos un poco sobre cómo fue el viaje.

   Llegamos al almuerzo y no dejaba de mirarla, entonces llegó el momento en donde pasé de la felicidad absoluta a la tristeza demencial, si, estábamos juntos, ella estaba feliz, pero me sentía mal por las discusiones y malentendidos del pasado, ¿cómo pude llegar a hacer sentir mal alguna vez a esta chica que en estos momentos me pregunta porqué tengo los ojos llorosos?. ¿cómo es que tuve tanta falta de empatía? ¿cómo es que no me di cuenta de todo aquello?, no dejaba de pensar en eso, entonces para cambiar el tema le pido que me muestre alguno de sus dibujos ya que ella es una excelente dibujante, así que al verlos, en ellos notaba un aire de tristeza y desánimo, con el predominio del blanco y negro, entonces al juntar todos esos pensamientos, no logré aguantarlo más y sollozaba un poco, ahí fue cuando le expliqué todo eso, entonces se quedó en silencio mirando hacia el infinito, pasaron uno o dos minutos mientras trataba de secar mis lágrimas, entonces se levantó de su asiento, se acercó a mí, puso su mano en mi hombro y dijo "te debía esto", entonces me besó, yo me sorprendí bastante y era evidente que no podía ocultar esa sonrisa que tuve, entonces me levanté, la abracé y la besé, sus labios eran tan suaves, tan perfectamente hechos, todo era, sí, como un sueño, me sentía por primera vez en mucho tiempo, aceptado, tranquilo y feliz, a pesar de todo, lo demás que pasó, es historia, en el momento en que me despedí, sabía de antemano que la vería al día siguiente y otros 3 días más, pero en el momento en que se fue, comencé a llorar, ¿por qué rayos?, no lo sé y aún sigo sin saberlo, a veces pienso que en ese día pude haber ido con otro estado de ánimo, pude haber dicho algo más o pude haber hecho algo más, pero lo que sé, es que ese día a pesar de ser en gran manera, algo aleatorio, fue un día donde todo fue posibilidad, no había nada que temer ni nada que dudar.

slowly
forgotten












efil ym fo flah, efil ym fo evol, thgin ym fo ecarg